martes, 24 de junio de 2014

Mirá quien habla


Una de las riquezas más grandes del Ser, pasa por su expresión.-

 

Tal vez, es la herramienta más poderosa con la cuenta, y así hay aún quien piensa “a mi no me sale decir las cosas”; y no es que se trate de una limitación propia de su persona, sino que ignora cuantas maneras tiene para decir lo que es, siente o piensa.

 

Poemas épicos. Palabras sinceras. Diagnósticos médicos. Exámenes. Piropos. Insultos, y demás formas demuestran lo afirmado.

 

El hombre y la expresión transitan por caminos, cuyos aspectos, la dotan de terminologías o señales, que terminan siendo conocidas y aceptadas, aún cuando lo establecido, sea el habla y la escritura.-

 

Un bebé, desde su nacimiento, debe hacerse entender, por instinto. Llora por hambre, no habla para expresar sus dolores, pero nos hace pasar varias noches sin dormir, y desde luego que hace notar, como funciona su organismo, cuando tomamos la decisión de cambiar los pañales rápidamente….

 

Quién le ha enseñado ¿?? Cómo sabe ¿?? Sin embargo, nos tiene atentos, para comprender su forma de expresarse.

 

Una Mujer, se expresa, mediante su belleza, y aún más por su Inteligencia.

 

Pero cuando se produce, que esta diciendo ¿??? Veamos. Quien no recibió la famosa y tenebrosa pregunta: “Viste que me hice reflejos en el cabello ¿???”, la respuesta equivocada, o no esperada, desemboca en un terrible episodio, donde se hace gala y abuso de la expresión.

Pero concretamente, nos esta queriendo decir algo. Hay que saber mirar, o leer la situación, para determinarlo. Pero se expresa.

 

Un hombre que utiliza musculosas cada vez más reducidas, pretende mostrar su atributos musculares, que traducen sus largas horas de Gym. El tipo suele recibir respuestas afirmativas desde las imágenes de los espejos del Gimnasio, pero busca aprobación popular, y se promociona en su andar egipcio.-

 

Acaso el pintor, no se expresa en el lienzo ¿?? Quien no se conmovió, desde el color, hasta los trazos. Quién no se trasladó con su mente, hasta el lugar que le propuso la imagen ¿??

 

El ballet, ha sido por siempre, la expresión por excelencia. La música, desarrolló niveles de comunicación tan perceptibles y sonoros, como sensibles notas en pentagramas, solo perceptibles, para almas sensibles. Charles Chaplin, sabio señor del arte, elaboro un concepto primario y genial, a través del cine mudo, pero sus movimientos dejaban una estela mágica, captada por millones.

 

No apreciamos el decir silencioso de los maestros pasteleros, en la obra maestra de una media luna ¿??? Quien dijo que los viñateros no dejan señales en sus bondadosos manjares sellados en su impronta Malbec, Cavernet Sauvignon, Chardonay ¿???

 

Pero los más simples, suelen traducirse como los más complicados de expresarse y de comprender, en casos, donde el intento, por conquistar un amor, y plasmar en latidos, todo cuanto el corazón transmite. Es allí donde aparece otro aspecto de la expresión, que es el sentimiento.

 

Aquí, hay que doctorarse con calificaciones de honor. Pero sobre todo, hay que saber sentir al otro, y comienzan a tallar situaciones asociadas a lo sensorial, a lo estrictamente mágico, a lo místico.

 

Quien no ha mirado a los ojos a una Mujer, nunca entenderá lo que es sentir, y comprender.

Ciertamente se puede afirmar, que quien no ha logrado comprender, ese mensaje, pues se quedará sin saber que lleva una persona en su interior.

Los ojos, son la primera señal, y muchas veces a los gritos, de que es lo que una persona quiere expresar.

Seguido por las emociones, el cuerpo clama por ser escuchado, deja claras evidencias, cuando quiere establecer contacto con el medio.

 

Tomarse de la mano, refleja el intercambio de expresiones más silencioso, y más emotivo jamás visto, solo superado con un beso, que amalgama, un sinnúmero de palabras, sin decir una sola de ellas.

 

La intensidad de un abrazo. La lágrima que brota en una despedida. El amor, puesto de manifiesto, en actos pequeños, como obsequiar una flor, o regalar una sonrisa, establecen más y más formas de decir.

 

Quizá por eso, hay palabras que resumen mucho y que dicen todo.