martes, 29 de julio de 2014

El renacer del Hombre

Siendo un chico, algunas cosas me han pasado, que orientaron los trazos de mi camino, a un destino.

Desde la más absoluta inocencia, por quien se deja llevar de la mano segura de Mamá y Papá, he sido parte de una historia, que sin saberlo yo, sellarían por siempre la impronta del ser y fijarían el rumbo de mi camino.
 

El tiempo, ejerce su influencia  con la misma intensidad, a favor o en contra de nuestras intenciones de vida, se sitúa casi como capricho en un solo espacio: EL PRESENTE, EL PASADO y EL FUTURO
 
La conciencia, es la que ejerce con su don la influencia del pensar  y el corazón guarda en su interior, todo aquello, que como toda historia, reserva un lugar para recordar y revivir.

En ese espacio, hay un momento, intimo y muy dedicado para llegar a lo más profundo de si, lugar donde aún sin saber hacerlo se medita, sobre los actos de vida y se repasa el recorrido de aquel camino.

No sé cuánto es el tiempo, que se necesita, para hacerlo, ni la frecuencia, que entiendo tiene que ver con las necesidades de cada uno. Pero en esa búsqueda interior, al salir se encuentra la fortaleza de espíritu y la mente tiene calma, y la visión es mucho más nítida y el ser todo, encuentra un estado de calma y paz que  no se explicar.

Pero puedo asegurar que en ese viaje, aquel chico es al que voy a buscar. Porque es quien tiene en su impronta, todo aquello que el Hombre necesita.
 
Busca al chico que llevas dentro. Es la resurrección misma del Hombre, que en su pureza de estado es capaz de cosas maravillosas, como recuperar la esencia misma del Ser, para seguir por el camino que te ha sido trazado.