lunes, 5 de enero de 2015

Nada que decir..

Noche perfecta. Cálida por el entorno. Fresquita al aire libre.

Estrellas que inspiran a un poeta…luna que ilumina la escena ideal para decir cosas lindas al oído…que proliferan cuando te hablo de amor…
De un amor que no fue… pero que hoy…hoy es el día…

Estábamos sentados… bebiendo, riendo…

El brillo de los ojos confirmaba el momento y entonces susurre que algo quería decir… como un anticipo de una declaración de sentimientos que nunca vio la luz. Nada nuevo. Pero tenía que hacerte saber el secreto que guarda mi corazón.

Te escuché y fue quedar tieso…mudo… En tu respuesta fue darme cuenta… y casi como quien cae abruptamente sin esperarlo, supe cuánto es el valor de un instante y con certeza comprobé que vale lo mismo que dura un sueño
Ni siquiera fue una negativa: NO ME PRESIONES…

Ahí me enfrente con una vieja conocida: LA VERDAD y aunque duela la acepté porque es la única que dice las cosas como realmente son y una vez más tiene razón. El equivocado es uno que todavía cree que los sueños se hacen realidad…

Darme cuenta, que aquello que no fue No será, me ubico en tiempo y espacio….dolió….porque la verdad duele cualquiera sea el modo que se reciba y aun cuando no se expresa hace evidente lo que quiere decir, mostrándote la situación como si la estuvieras mirando desde otro ángulo…

No es que hizo falta escuchar lo que en realidad mi mente ya sabía. Solo que me había afirmado en el sentimiento que solo mi corazón sabía y me ilusioné y creí y soñé aún más…

Me sonreí…como aceptación y tímidamente me hice a un costado.

Termine mi copa de vino y mi palabra no volvió a fluir… Mi corazón una vez más ocultó su secreto… El sentimiento se llamó a silencio y mi sueño duró un instante… Nada que decir…Fueron mis ojos los que te expresaron cuanto te aman…