Habitante de los sueños, apareces vistiendo la
desnudez de tu sonrisa y con la misma simpleza que bendices de ilusión mi
espera, bajas subiendo desde el profundo silencio de los besos hasta el brillo ensordecedor
del misterio y te quedas mirando, esperando que mi impavidez recupere sus
sentidos
Interrogantes por doquier afloran. Respuestas atadas a
la estaca complaciente del elefante se otorgan…
Quien habla es la mudez proscripta por el filo de su
lengua, que expresa su titubeante certeza… A veces las cosas que nos pasan suceden
porque si, bajo juramento que nada habrás de contar. Ninguna explicación será
tan válida, como la sorpresa dibujada de gestos asintiendo lo cierto
Tras las nubes de las dudas el sol de la afirmación aparece y allí en la naturalidad de los hechos, nos reconocemos en las cristalinas aguas de la genuidad del alma Entonces comprendes que aquello que apareció de repente vivía en tu ser desde siempre

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