
Quien no se mojó con la lluvia poco sabe de tormentas
Solo cuando atravieses tempestades verás de lo que eres capaz
El mejor bombero se ve en el peor incendio
Quien
por conveniencia niega por necesidad oculta y lo que oculta se ve cuando el
interés es evidente…
El
valor de la palabra enaltece a quien la expresa cuando su honor expone
Mirar
a los ojos no es para cualquiera
Que nada altere tu integridad
Cuando aquellas cosas que te pasan no le encuentras explicación y con el tiempo terminan siendo más claras, habrás dejado atrás la pesada herencia de lo impuesto y liberado el alma del presidio de la incertidumbre
No
dudes. No te detengas. No renuncies a ser vos. Pregúntale sino a las palabras, porque
el silencio hablo por ellas y pregúntate que precio estás dispuesto a pagar por
atravesar el abismo de siempre lo mismo por temor a enfrentarte con la verdad
Llegó al
país a temprana edad, a fines del siglo XIX embarcada en un navío zarpado de un
destino lejano. Inscripta en la aduana como Ana Vetter, le asignaron un número
para su identificación y luego de pasar por los controles migratorios y
sanitarios, le otorgaron el permiso para habitar estas tierras
A
juzgar por sus rasgos, todo apuntaba a que su procedencia era Sajona. Por el
acento de su expresión parecía eslava y al decir de todos, por la forma de caminar
parecía una modelo
Mujer
muy bonita. Pocos llegaron a relacionarse con ella. Muchos porque no les dio el
pinet y algunos pocos porque no les dio cabida
Por su
destacada labor en las tiendas textiles de la zona donde se radicó, la fama de
sus habilidades no tardó en trascender y la tentaron para que sea la cara de
una marca y le ofrecieron una buena paga
Una
sola tirada de 50 ejemplares, alcanzaron para que lleguen empresarios de la
moda, provenientes de todas partes del mundo para que sea la cara de sus marcas
Las principales
estrellas del espectáculo se rendían a sus pies. Los caballeros de la nobleza intentaron
cotejarla sin éxito.
En los
albores del siglo naciente, Ana se enamoró de un oficial del ejercito y consagró
su vida, no solo a su amado, sino que, para seguirlo, se enrolo en las filas
del ejército como voluntaria
Por
aquellos años, era rigor en el ámbito castrense, identificarse en formación por
apellido y nombre, con lo cual a viva voz y en modo solemne se presentaba “VETTER
ANA”
Aquella
Mujer hermosa, con elegancia de modelo, acento eslavo y rasgos sajones, jamás imaginó
que el destino transformaría su vida de ese modo. Menos aun pensó que su nombre
trascendería y no por tapas de revistas o en pretensiones de nobles caballeros,
sino porque el tiempo transformó en veterana a toda mujer que se desempeñara
por mucho tiempo en la milicia

Sediento de mirar, tus ojos color esperanza me dieron de beber
Tu voz alimento mis silencios hambrientos de palabras
Nublado de tristeza mi rostro, sonriendo enseñaste a sonreír
Caricias de ilusión sembraste en mi piel y al refugio de tus brazos mi corazón volvió a latir
Siento
que sentir me sientes y solo quiero tener siempre el mismo sueño… encontrarte a
mi lado en cada amanecer
Un arco iris de amor atraviesa el cielo de mi alma y refleja en el brillo de los ojos el lugar donde nacen las sonrisas
Cumple… y solo alcanzará para mantenerte
Esfuérzate… y conocerás el otro lado del
espejo que siempre te habías mirado
Distínguete… y verás que el escalón donde
te encuentras esta alejado de donde creías estar
Merécelo… y comprenderás que las competencias
de elite las diferencias son mínimos detalles
Acéptalo… no eres tú el que dice que eres
el mejor
Conservar preferentemente cerca
Previene excesos de expectativa
Composición: 5 renglones
Posología: 1 lectura por hora en casos extremos
Contraindicaciones: no tiene
Precauciones: en dosis no controladas produce ataques de
colera
Advertencia: En caso de verse superado suspenda la lectura y vuelva
a la zona de confort
Recomendaciones: Siempre consulte a su conciencia
Todo tiene un fin
Todo tiene un sentido
Todo tiene un origen y un destino
Todo tiene una causa, un motivo,
una razón
Si el tendido de los cables fuera subterráneo se terminaría el negocio de los lavaderos de autos
Las aguas de tu misterio bañaron las costas de mis certezas
y justo cuando comenzaba a perder las esperanzas por donde el sol apareciste
Supe que eras vos… Pude sentirte y aun sin explicar cómo,
abundan los porque
Pensando si en realidad existías, si valía la pena
seguir regando de miradas el horizonte, sobre las arenas de mi playa escribí tu
nombre sin saberlo una y mil veces
Tan lejos parecías y tan cerca estabas… que parece que
ahora fue siempre
Quiero estar donde las almas se abrazan… donde los
besos florecen y ese sol que solía mirar de lejos en mis retinas llevar y en mi
corazón latir
Quiero llegar donde tus labios y saciar la sed de mis
besos
Quiero perderme en tu mirada y encontrarte en mis brazos
Quiero saber sin saberlo si sabes lo que por vos siento
Quiero soñar que esto es cierto
Habrá sido solo una vez. Pero fue inolvidable. Cuando gané un viaje con todos los gastos pagos al sur del país
Me daba mucha vergüenza contárselo a alguien. Siempre he sido así. No quería que nadie sienta que estaba haciendo rostro con el premio
Solo con unos pocos me animé a compartirlo ya que habían tenido la misma suerte que yo, aunque con otros destinos. Es que se repartían premios muy generosamente y no hacía falta inscribirse para participar. Lo hacían automáticamente y las tres últimas cifras del documento 637 coincidieron con el número 719 y me gané el viaje. Así de simple
Han pasado tantos años, que aun me resulta increíble. Mi suerte al fin había cambiado y aunque más no sea solo por aquella vez, con ese sorteo, gané un viaje con todo pago al sur del país y la sorpresa fue aún mayor cuando anunciaron que era por un año. Mejor no podía ser
Así fue nomás. En febrero del año siguiente, me llegó una carta para que me presente en el Regimiento para hacer el servicio militar en una guarnición en el sur del país por un año con todos los gastos pagos…
“Jamás llegó tarde. Pulcro y eficiente. Entrabas una hora antes y nunca te retirabas sino hasta después de doce horas. De lunes a lunes tu calendario, sacrificaste hasta el descanso por cumplir. Sentimos que estamos en deuda. Tu abnegación será ejemplo para las generaciones futuras. Eternamente agradecidos te recordaremos por siempre”
Así querían recordarlo en la empresa cuando
el Sr. Anselmi partió de este mundo en reconocimiento a su labor. Se encargaron
de organizar las exequias porque Anselmi no tenía familia y para eso el mejor
servicio fúnebre contrataron
Pero hubo que resolver un pequeño inconveniente…
“No hay espacio en la lápida para tallar todo eso”, se disculpó el Roque, marmolero
de oficio, secándose el sudor
El presidente del Holding tomo la palabra “Bueno,
entonces confiamos en su experiencia para escribir algo que identifique lo que significó
el Sr Anselmi para nuestra empresa” y acto seguido se retiraron de la casa mortuoria
Una maravilla del arte plasmó el Roque.
Todo el mundo que visitaba a sus seres queridos en el cementerio, se hacía un
tiempo para llegarse hasta la tumba del Sr. Anselmi
El epitafio rezaba “Aquí pasa sus vacaciones el Sr Anselmi”
Esto es un inadmisible, dijo un vecino. Constitución un barrio popular y pacífico, cambió radicalmente de un día para otro
Convulsionado y alterado en su diario acontecer
por la connotación de la noticia y el trasfondo derivado
Los movileros de todos los noticieros radiales
y televisivos se hicieron eco y montaron guardia en la puerta del edificio
La guardia montada por las autoridades
policiales ordenó el corte de la calle para impedir el paso vehicular
Los vecinos del edificio y hasta las
manzanas lindantes estaban entre sorprendidos y molestos
Todo porque Cristina decidió salir al Balcón.
Desde aquella tarde nada fue igual. Sus hijos le habían advertido, pero ella
tiene su carácter y no la pudieron detener.
Nunca imaginó que por eso se iba a armar
tanto despelote. Cuando se lo comunicaron solo dijo “Nada más me asomé” y hasta
deslizó provocativamente “no pretenderán que esté sentada mirando televisión
todo el día”
No es mujer de resignarse y mucho menos de
bajar la guardia, Así que todas las tardes salía al balcón
“Cuando vivía en el sur era igual, siempre fue
activa y muy independiente” insistía una de sus hermanas
A quien le guste o no, ella es así; cuando
se le pone algo, lo hace como sea. Por eso, todos los días a la tarde, como
cuando vivía en Puerto Madryn, Cristina
Gómez, la mayor de mis cuñadas, sale al balcón de su departamento de la calle
Cochabamba, en el barrio de Constitución, para colgar la ropa en el tender y se
mete rápido al comedor. No le gustan los líos y a unas pocas cuadras de allí
hay un quilombo tremendo
En cada camino dejamos huella
Malas y buenas alternamos
Tomamos decisiones
A cada momento nacen experiencias y mueren creencias
Mutamos siendo los mismos
Nos quedamos o nos vamos
Algo sembramos. Algo aprendemos
Puedes descender a lo profundo como quien excava en
busca de agua
Puedes elevarte hasta donde pretendas o llegues
Puedes dejar a tu rebaño para ir por la oveja perdida
Puedes programar tu día y puedes proyectar los pasos a
seguir
Pero nunca podrás retornar al pasado. Ya no te encuentras
allí. Nada puedes traer y nada puedes resolver. Lo hecho, hecho está
Siempre estamos partiendo (aun cuando parezca que recién acabamos de llegar…)
Todos tienen
derecho
A nadie se
le priva
Limita no
tenerlas
Causan daño
en exceso
Realidad y
sensación
Una cosa es
expectativa y otra expectación
Más vale
mirar que ver
Espectar no
es lo mismo que expectar
Más vale mesurar
la mensura
Llegar lejos
sin partir no es camino
Sensación o
realidad
Así las cosas
son y debes saber
Una cosa es
visión y otra ambición
Cuida bien
a cuál de todas ellas alimentas
Dependerás
de tus emociones pendiendo de ellas