Hay
una diferencia entre querer y poder. El enigma se resuelve respondiéndote esta
pregunta… Como quieres ejercer una
profesión ¿? Bien o Mal ¿? (el espejo donde te mires serás)
Has
decidido la opción “BIEN” Excelente¡! Ahora verifica tu aptitud¡! Si lo haces a conciencia alcanzaras las
incumbencias de lo que deseas ejercer que entidades habilitadas validarán
Lo
has logrado ¿? Muy bien¡! Ahora tienes que matricularte. Donde lo hagas regirá el
dominio de radicación donde puedas ejercer (si trabajas en varias provincias,
debes registrarte en todas…)
Lo
has hecho ¿? Muy Bien¡! Ahora si así lo deseas puedes calificar competencias¡! De
este modo ampliarás tu rango de conocimiento que redundará en el campo laboral.
Existen infinidad de entidades donde puedes alcanzarlo (observa si los alcances
son locales, provinciales o a nivel nacional, si es que pretendes exponerlo como
válido en tu prestación)
Lo
has logrado¡! Felicitaciones¡! Ahora comprobarás tus habilidades en el mercado
laboral y te encontrarás con desafíos que pondrán a prueba tus valores.
Harás
equilibrio entre tus convicciones y la realidad. Te enfrentarás con injusticias.
Administrarás frustraciones. Escucharás falsos profetas con discursos bonitos.
Verás malos ejemplos por doquier. No cometas el imperdonable error de situarte
por encima de nadie. Tu mayor satisfacción pasará por ejercer con dignidad. Serás
parte de un “negocio” y deberás tomar una decisión: Donde y como transitar tu
profesión… Lo que hagas y como lo hagas, representará a tus colegas (eres el
espejo donde otros se reflejarán)
HACER
es camino. SABER es huella. SER es origen y destino.
Nunca lo olvides













