Lo mataron despiadadamente
Humillado
públicamente por la perturbada turba de la urbe civilizada, que desbordada
clamaba justicia, por la insolencia de quien dice cosas que molestan
Elevando la
voz, juicios de valor exigen y sensibles piden pena de muerte
La barbarie
vestida elegantemente. Son los mismos de siempre, aunque cambien los tiempos.
Los que depositan la suciedad de su conciencia del lado que más los favorece
Una pena sin
condena se ejecuta a plena luz frente a las espaldas de los caminan al revés
A mansalva fue
linchado hasta morir y sus restos sepultados en la montaña más alta para que al
mirar nadie olvide
Mientas que el
mal ofrezca la mentira como garante seguirá siendo negocio
El bien es
como el fruto de la tierra que se labra, se siembra desde semilla y con
sacrificio se cosecha
Deberás
distinguir cuál es cierta y cual su reflejo
Como el viento
que acaricia la montaña y esparce la llanura con la frescura de su sombra, la
verdad no necesita de palabras
Nadie olvide
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