domingo, 11 de enero de 2026

Abolengo fraguado

Llamaban la atención. Eran muy parecidos desde lo fisonómico hasta en los gustos. Idénticos hasta en los defectos. De rasgos distintivos y prominencias distinguidas. De reconocido carácter y autoridad se advertía el origen de sus genes

Pocas respuestas a tantas preguntas. Las dudas se multiplicaban y las certezas eran pocas. Sin contundencia más que lo evidente, dejaba al desnudo las sospechas… y así en la cola de la panadería, crisol donde se funden los puteríos del barrio, comenzó a fraguarse una aleación desconocida. Lo que inició llamando la atención pasó a ser una cuestión pública, para elevar al presidente de la Sociedad de Fomentos

Formada la comisión barrial, se llegó hasta la entidad, para elevar la preocupación al presidente, el Sr. Rodriguez. El Sr. Rodriguez había pedido licencia por 10 años, para cumplir una obligación que la justicia le había encomendado, según palabras del secretario de actas, que los atendió mientras se secaba las manos con un trapo rejilla húmedo, porque recién había trenzado unos chinchulines
“Mire, señor secretario, nos hacemos aquí presente, preocupados por una situación que ustedes no solo no pueden desconocer, y que exigimos su intervención. Hemos dado con un caso muy raro con dos NN masculinos y es probable que sean obra de una especie de experiencia en algún laboratorio”

Atónito el secretario, ante la abundancia de información y lo complejo de su trama, presentó la renuncia indeclinable al cargo (Muchos sospechan en realidad que no se animó a preguntar que significaba NN).

En ese instante emerge la figura de la señora Emilse Ramirez Cespedes y Carreras, emblemática figura social del barrio, jubilada y sucesora en la línea de la Comisión de la Sociedad de Fomentos

De reconocido carácter y autoridad, intachable conducta, nunca se le conoció relación alguna, enérgica, envío a todo el mundo para su casa. “VERGÜENZA DEBERIA DARLES” se le escuchó decir

Como partera jubilada, de la salita de primeros auxilios, asistió a todas las parturientas del barrio y conocía a todos los chicos. Incluidos a los mellizos Natalio Ramirez Cespedes y Nestor Ramirez Carreras, quienes nunca supieron el origen de sus genes

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2 comentarios:

  1. Historias que no pasan desapercibidas sobre todo en pueblos chicos donde todos se conocen.
    Buenas noches Patricio.

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