Fue un día de locos. El mundo entero queriendo llegar a su destino el fin
de semana largo. Pero un control de alcoholemia tuvo demorados a más de dos mil
vehículos en la ruta, por una conductora de micro que llevaba jubilados a las
sierras, ya que antes de ser sometida al dosaje, al preguntarle su nombre, sospecharon
que se trataba de alguien que había ingerido bebidas alcohólicas y ante las
reiteradas veces que le repetían la pregunta recibían la misma respuesta, por lo
que consideraron oportuno activar el protocolo de seguridad y dar intervención
a los peritos de parte junto con escribano de turno para su verificación. Luego
de 6 horas los peritos revelaron que el estado de salud de la señora era óptimo
y el escribano constató, averiguación de antecedentes mediante, que la misma no
faltaba a la verdad al decir su nombre ya que se llamaba Hebe Vido de Masiado
Imagen: IA

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