Siempre supe que todo
lo sabías. Te alcanzaba con un gesto para darte a entender, aunque tu modo era
la palabra que paciente cultivabas en la fértil tierra de mi esencia, será por
eso por lo que por mis venas fluye tu savia
Todo cuánto vertías de
tu sapiencia invertía en mi ignorancia. Dogmas, ideales, cultura y de amores que
mis ojos revelaban cubrían la atmósfera de nuestras charlas en aquellas tardes
Tu cordura era la
perfecta coartada que la locura ancestral que en tu naturaleza habitaba necesitaba
para elevar tu voz cuando la ocasión lo ameritaba o simplemente para dejar boquiabierto
a más de uno que creyó que con hablar bien le alcanzaba para estar a tu altura
Moldeaste a tu semejanza
mi rebelde parlamento y tu irónico hablar, que esparzo como semilla al viento,
aunque no tan bien como vos, me las rebusco para darme a entender
Cómo expresar en pasado
el vivido presente que florece en mí, repleto de tu fragancia que manda a decir
que serás eternamente mi vieja
Por decisión, por elección, porque el viejo te hizo la segunda y porque siempre supe que sabías que no puedo ser yo si vos no fueras la sabia savia de mi historia

No hay comentarios.:
Publicar un comentario