Hasta siempre
No me pidas regresar
No pretendas más de lo que eres
Te instalaste en mi vida y pretendiste gobernar
mis latidos
Me despido sabiendo que sabías que tarde o temprano
algún día pasaría
Porque olvidarte será el regalo más hermoso sepultado
en mis recuerdos
Si crees que te necesito, piensa porque
debería hacerlo
Seguirás acompañándome como las horas de un reloj
detenido en el tiempo
Tu recuerdo brillará como la intensidad ausente
de una vela sin llama
Creíste que dependía de vos porque ocupabas un
lugar importante en mi
Me despido porque tu arrogante frialdad pretendió
hacerse de mis latidos
Las cosas se hacen de corazón

No hay comentarios.:
Publicar un comentario