
No brillan, pero iluminan como faro, aislado y sereno
Vitales como la sangre, recorren incansables las
arterias de la vida
Inclaudicables y entusiastas, sus proezas duran apenas
instantes que duran toda la vida. A sus errores llaman aprendizaje y a su enseñanza
saber
Perseverantes por naturaleza, cimentan su recorrido
con la cadencia de sus pasos. Hablan de sueños donde otros de pragmatismo. Jamás
desisten. Nunca se rinden. Su grandeza es como el profundo mar…
Nada echan a la suerte. Su motor es el esfuerzo. Su
voluntad es su Fe.
Para ellos no hay tarde ni nunca. Solo existe el durante
porque nada dan por perdido
Allí están. Así van. Convencidos de su naturaleza, como el aire no se ven y como el viento se hacen notar…
Dedicado a los chicos de mi generación, aquellos que aún persisten, aquellos que no se ven… los que estuvieron siempre
Es increíble Patricio, lo profundo de tus palabras hoy me encuentro como padre tratando de explicarle a mí hijo más chico, lo importante de la constancia, del día a día.... Nunca con palabras como las tuyas. En el momento justo llego está publicación.... Gracias
ResponderBorrarPalabras como las tuyas justifican el sentir que en estas letras he intentado plasmar. El mejor legado para tu pequeño hijo es la calidad humana de tu persona. Te felicito. Un abrazo
BorrarHermoso recuerdo de la primaria donde ese cuaderno era todo un símbolo de responsabilidad de un chico ante la vida esmerándose en poder recibir un muy bien 10, un excelente o un felicitado. 👏👏
ResponderBorrarAsí es !!! Muchas gracias Querido amigo. Fuerte abrazo
BorrarHermoso Master!! Muchas Gracias por Compartir 💜💜💜🙌
ResponderBorrarMuchas Gracias querido amigo. Fuerte abrazo
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