martes, 24 de marzo de 2026

12 años

Vacíos de nada cuencos resecos convidaban sed a los ausentes que se podían mirar. En una plaza sin juegos, sus almas resucitaron la voz de los que aún buscan respuestas

Nada era claro. Todo era confuso. El silencio conveniente y la mirada en otro lado. Que llegué pronto mañana era el deseo. El problema de otro fue nuestro y su raíz florece día tras día en la cama vacía de un cuarto repleto de presencia

Éramos solo niños, culpables de inocencia a la temprana edad de su madurez, que fueron parte también, guardando para siempre en sus conciencias los hechos que aún perduran.

No necesitamos de relatos. Fuimos testigos. Somos el resultado de una fracción. La cantidad es un número. El dolor es eterno. La memoria también

 

Oración de San Francisco de Asís

2 comentarios:

  1. No sé por qué casi no tengo recuerdos de mis 12 años. O quizás, sería cuestión de pensar un poco y mirar hacia atrás, cosa que no suelo hacer.
    Ya escribiré sobre eso, y luego compartiré para que lo puedas leer.
    Admiro tus recuerdos. Y la fotografía está muy buena.
    Buena tarde.

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