
Aunque hoy resulte
imposible de creer. Sin tarjetas. Sin billeteras virtuales. Sin un sistema
financiero. Sin macroeconomía y sin indicadores cotidianos que la gente incluyó
en su vocabulario. Hubo una época donde la palabra era garantía y los valores
no eran monetarios, sino de educación
Padres obreros y madres
amas de casa, niños jugando en la calle; maestras ejerciendo de segundas mamás
y un barrio donde todos vivían el mismo sueño… asfaltar las calles, instalar
las columnas con luces de mercurio, gestionar las cloacas y al otro día ir a
trabajar y comenzar de nuevo
La luz del mañana
los guiaba como un faro y un capellán de San Francisco, campechano bendecía las
mesas visitando a diario cada hogar
En esa época, hubo
quienes solidarios mantenían el equilibrio de las casas escasas de ingresos. Una
sonrisa te daba la bienvenida y el clásico “saludos a tus padres” te despedía.
Es que todos estaban hechos a medida de un modelo social donde lo más importante
era el respeto. Ellos fueron los que con su esfuerzo ayudaron a crecer y darles
de comer, a aquellas familias. El fiado era moneda corriente y la confianza se
acreditaba cuando se pagaba religiosamente cuando el viejo cobraba la quincena
Mi cariño, recuerdo y respeto a todos los que también fueron parte de mi e hicieron de mi quien soy
Gracias don Pepe y doña Emma, PATRIJORSIL, Doña Elisa, Marta, Osvaldo y Anibal. Gracias infinitas desde lo más profundo de mi corazón
👏👏👏👏👏 me hiciste viajar en el tiempo... Gran Abrazoooo!!
ResponderBorrarGracias Pablo !! Un abrazo
BorrarTremendo viaje. Me llevaste al almacén y bar LIGURIA en 2 de mayo y Monroe, Lanús Oeste
ResponderBorrarSon viajes necesarios que reconcilian eras y fortalecen esencias
BorrarPablo Milione
ResponderBorrarAbrazo grande amigo
BorrarHermoso recuerdo. No son iguales a los míos pero me hizo regresar muchos años y recordar a don Basilio y doña Teresa, con su almacén de ramos generales y a don Pedro y doña Ana con su tienda de telas y ropería. La lista podría seguir pero estas personas son las que recuerdo por lo amables que fueron con mi familia cuando necesitábamos y no había efectivo para comprar. El fiado y también la palabra del pago a corto plazo o cuando se podía. Es que no había inflación y eso se podía hacer, los precios no aumentaban, no había competencia desleal, solamente la de los comerciantes del pueblo.
ResponderBorrarGracias por compartir tan noble historia.
Abrazo.
Muchas Gracias por tus palabras Elsa. Un abrazo. Paz y Bien
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