
El amanecer es un regalo que la noche entrega al día por los secretos que la luna derramó en sueños
La flor abre sus pétalos al rocío y el cielo sonrojado en silencio cubre
con pudor su desnudez
Apartadas de su blanco rebaño, errantes nubes, negras de lágrimas derramadas
por mudas estrellas, impregnan de sombra los pastizales
Una húmeda ventisca son su velo cubre la tierra donde los pasos sembraron
de silencios su huella
En el espejo de los ojos brillan latidos ahogados en el río de los besos…
que el día ofrenda a la noche por los silencios que el alma guarda en secreto
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