domingo, 31 de enero de 2016

Sandwich de Salame


Estoy tratando

Intento hacer un esfuerzo muy grande de adaptación al presente.

Les ha pasado a generaciones anteriores. No seré la excepción

Seguramente, amparado en la modernidad tecnológica y las libertades ampliadas que hoy día existen, con facilidades en cómodas cuotas para acceder a todo lo que se quiere sin saber sin saber porque, diré que mis ancestros no han tenido que luchar con la evolución del vacío y la falta de contenido humano

A mis abuelos y a mis viejos les costó entender la generación de entonces. Empezando con el Pelo largo, y ni hablar de la música progresiva y el Rock.

Pertenezco a la generación sándwich; el último eslabón de la educación tradicional antigua, que se podía seguir hasta el origen del apellido. No es linaje. No es heráldica pedorra. Es que todos hacíamos lo mismo por quinquenios.

Es justo decir que hemos sido muy obedientes. Aún los más rebeldes y transgresores.

Hoy las cosas son distintas.

Se vive de otra manera y se ven las cosas con otro lente.

Hay Mujeres que se sienten sometidas, si pretendes ser caballero y abonar la cuenta de una velada

Si te parás para saludar. Te miran raro…

Si cedes tu asiento….sos un bobo

Es que muchas cosas dan vergüenza y otras pasaron al olvido o se dejaron de enseñar…

Por eso la sensibilidad se limita solo al esfínter, porque se desconoce otra utilidad…

El respeto hay que explicarlo antes de ejercerlo…porque se piensa mal del que te trata bien

El sexo no es amor y se termina celebrando con una fiesta para 200 invitados…

Omito y evito tocar el tema Creencias. No puedo decir nada al respecto. No soy autoridad competente. Pero diré que me aparte del dogma clerical dominical, hace 3 décadas. Que les calcé una patada en el culo a los predicadores con sotana que se adueñaron de la Iglesia de Pedro. Pero nunca me aparte de mi Fe.

He dicho. Soy el peor discípulo. Pero nunca seré un fariseo

El avance de los tiempos reemplazo esencia por formas y modos sin profundidad, solo de superficie; y aquellas viejas estructuras costumbristas que tanto tiempo llevó despojarse, hoy resultan inofensivas, comparadas con esta cárcel de sentimiento que causa un daño tremendo, creando una nueva especie de seres insensibles, sin memoria y son horizonte.
 
Porque la góndola los acostumbró a consumir productos que no quieren sin esforzarse y a juzgar por precio más no por el valor
Haré todos mis esfuerzos para comprenderlos.

Pero prefiero seguir siendo el salame de este sándwich.