lunes, 20 de julio de 2015

Claras Diferencias

Saben… quienes forman parte de mi camino, que pueden ser distintos entre sí pero son iguales por genética formativa. Por crianza y porque la madera es la misma.

Pero más que nada, porque son mi elección.

Me basta con saberlos; sentir que estan, más allá de distancias y contactos.

Porque la construcción tiene cimientos sólidos. De material consistente, producto de la mezcla, de risas, juegos, y complicidades.

Pasará el tiempo que sea, que se añeja más aquello que modeló una especie que comulga a diario con la esencia de ser y pertenecer.

Me salen decir mil cosas, pero solo una es la que amalgama lo que siento.

GRACIAS

Con todos compartí y comparto muchas cosas. No hay un solo día, que no los tenga presentes.

A TODOS

A esta altura, miro el tiempo transcurrido y lo primero que observo y aprecio de lo cultivado, es que nació de la simpleza. De la naturaleza de relacionarse, tan solo porque sí, con la sola razón de reírse, de jugar a la pelota, para contar en la intimidad de la chica que te gusta y de tocar la viola en la esquina de la casa del Luis.

Se conocen entre sí en cada comentario, porque reciben su nombre en la pila bautismal de la vida; son los del barrio, los de la primaria, la secundaria, la facu, el laburo, los de antes, los de ahora, los de siempre; pero son todos lo mismo.-

Es que son ustedes, y no otros, por la sencilla razón, que fuimos nosotros, los que construimos el vínculo sin papeles; porque no formalizamos nada; no hace falta.

Eso queda para los que necesitan avales, para hablar de sus amistades…

Que saben esos chitrulos ¡!???

Nada tienen que ver con nosotros.

Son los ventajeros. Los que roban de la amistad y lo transforman en discurso, que utilizan para logros vanos, pero no saben nada de la amistad.

Sabemos quiénes son y como son.

Son los mismos, que no te prestaban la bici. Los que no querían poner la pelota. Los que hacía trampa…

Esos son los que hoy se refugian en frases como “YO HICE LO QUE ME PIDIERON QUE HAGA”, y cagó a diestra y siniestra, sin importarle nada más que su propia persona.

Mira que joyita…

Esos caminos se cruzan, por obligaciones adquiridas.

Para ellos, somos  bichos raros.

No hay lugar para antagonismos ni antípodas lejanas.

Hay lugar para todos; pero tengo muy claro, que a Jesús lo encanaron y crucificaron tipos así…

No cultivo el odio y respeto a todos. Pero claras diferencias sostengo con personas así… que nunca hubieran estado a nuestro lado, y si bien he sido criado en la Fe, le dejo los clavos a otro que tenga más méritos que yo, y me dedico a hincharle las pelotas a la contra, para que sepa que en nuestra esquina no tiene cabida.