No
es un límite, es un lazo y una vez alcanzada la meta, descubres que no era un
final, sino un umbral; la cinta que se traspasa en la llegada es el punto de
partida de otra carrera; la paciente tarea de encontrar la punta de la madeja
embrollada, un círculo que se expande cuando el deseo se acerca. Respira sin
ansias. Lento es suave y suave es rápido. Tan simple como eso

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