sábado, 23 de mayo de 2026

Con la pelota al pie

No sobro. Juego serio. Desde que arranca el partido hasta que el juez de la vida de el pitazo final. Me comprometo y me juego por el equipo. Pero el que avisa no traiciona. No me gustan los quilombos. No los provoco. Aunque me gusta más el juego atildado y vistoso, si me tengo que tirar a los pies, lo hago con todo. Voy de frente y sin miramientos. La verdad duele, pero duele aún más la farsa

Me banco la marca personal. Pero si te pasas de la raya me van a conocer. Cuando escondo la pelota es porque hay que tenerla, para asegurar el pase. La confianza se construye cuando el otro entiende el juego y te la devuelve redonda

Si vienes de otro equipo con otra disciplina, aquí la cosa es distinta. Si te acostumbraron a los caños te sugiero que cierres las piernas y si te vas de mambo con las declaraciones te sugiero que cierres la boca

No te pases de la raya… porque si atraviesas la frontera de mis límites no hay vuelta atrás. Aunque el límite es apenas es una décima de milímetro y su robustez generosa, mi gesto de fastidio es notorio y suficiente para que te de salida y te mande a cambiar a otro vestuario…

En el partido de mi vida, no hay tiempo extra ni penales. Solo juego limpio. Para eso respondo siempre con la pelota al pie

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