domingo, 10 de abril de 2016

La sublimación del yo



Allí va

En busca de algo

Que nunca pudo alcanzar 

A nadie se ve por ahí

Solo él se atreve a ir

En esa dirección

 

Cabizbajo… Sumergido

En un mar de dudas

Aferrado y sostenido

En la precaria balsa de creer

Se deja llevar por la corriente

A donde lo lleve el viento del destino

 

Un náufrago a su lado

Le pide que no se desanime

El tipo agradece sin mirar

Apenas sonríe y sigue

A la deriva atraviesa

La estrechez de su pasaje

Confiado en la ceguera del instinto

Se deja orientar

 

Tantea alrededor… necesita

Saber dónde se encuentra

Sus yemas reconocen el lugar

Traducen emociones capilares

A los sentidos adormecidos

Un escalofrío recorre su cuerpo

Su temblor acredita el hecho

 

Ha llegado a su origen

Nunca supo bien quien era

Como si fuera un espejo

Se mira… se sonroja…

Acomoda su imagen
 

Tal vez su realidad

Siempre ha sido así

Solo que hora puede

Creer en el