domingo, 20 de agosto de 2023

La prisión de la libertad (by Daniela)

Para llegar a Kairós era condición haber sido desterrado de un sueño. Sin importar la razón. Doblegados de espíritu, con el corazón destrozado por un amor no correspondido, o alguna pasión prohibida, llegaban hasta esas tierras

Cargados de dolor por haber sido traicionados, por el pecado de creer, decepcionados y desilusionados por la promesa que el tiempo les hizo

Para llegar a Kairós, debías estar desesperanzado, completo de vacío y falto de sentido

En un atardecer de sombras en el más crudo de los inviernos, rodeado de peregrinos, llegué hasta Kairós. Algunos desnudos de vida y otros con el alma en harapos, acompañaron mi camino

Una escena llenó de intrigas mis certezas. Entre copas y festejos un comité de bienvenida borraba de mi rostro la sonrisa

Nada podía opacar a Kairós, dueño absoluto del instante; debían asegurarse que mi origen no fue parido en Cronos

Tierra que se avistaba atravesando el estrecho. En el reino de Cronos el día era siempre igual y estaba todo dado vuelta

Cuenta la leyenda, que en tiempos que el tiempo no existía, un eclipse de horas lo ocultó detrás de la arena dentro de un cristal y fueron varias jornadas que no hubo noche y los días pasaban sin pasar. La duda se apoderó de la palabra y el silencio de las miradas y un temblor sacudió la tierra partiéndola en mitades

Aprovechando Cronos, que Kairós estaba absorto con aquel instante, se alzó con el trono y se apoderó del reino, desterrando a Kairós a la isla sin tiempo

Desde entonces la rutina es constante en Cronos sin que nada la altere y en Kairós, poetas mendigan versos a las crisálidas musas que solo viven un momento

Imagen: https://www.linkedin.com/pulse/entre-cronos-y-kairos-pilar-ramirez-montemayor/?originalSubdomain=es

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