sábado, 8 de agosto de 2015

Spleen (mirar sin ver)


Sus lágrimas caen

Como gotas de rocío

Suaves sobre el rostro

Humedecen sin mojar

Dibujando sinuoso su trazo

Esquivando poros sin rastros dejar

Desaparecen

Hasta morir en el olvido

Pocos conocen su origen

Nadie sabe la razón

Porque oculta el dolor

Detrás de su sonrisa

 

Sera por eso tal vez

Que nadie sabe porque

Sus lágrimas caen

sábado, 1 de agosto de 2015

La evolución del mono

El mono se apareció vestido con una camisa blanca y corbata al tono, sin saco. Peinado y tocando a las puertas de las casas, predicando y rogando el arrepentimiento de los pecadores, porque el fin se acerca.

Su hablar pausado con argumentos pacíficos sorprendió hasta Don Jiménez, afirmado siempre a su tapial con su resaca a cuestas.
Impostaba la voz e imponía las manos predicando la necesaria conversión de los siervos.
La primera en reaccionar fue Doña Consuelo, que lo corrió a escobazos de su vereda.
Es que parecía un desconocido y era el mismo tipo que andaba en cueros paseándose desafiante e impune por el barrio.
Las miradas espantadas y los comentarios no le daban crédito. Costaba acostumbrar la visión a una imagen poco creíble, causada por su prontuario.
Este muchacho, casi que tenía todos los números del talonario, porque seguro que si algo había pasado en el barrio, él estaba metido.
El mono era un abonado a la sospecha permanente, por las comadres del barrio que saben todo sino lo inventan.
No era el de siempre, estaba cambiado después de pasar por la cárcel.
Lo habían detenido una mañana, cuando un grupo comando del cuerpo especializado en estafas Avícolas, entro sorpresivamente a su casa.
Estaban siguiendo una pista desde hace tiempo a raíz de las denuncias recibidas por la Embajada de Cabo Verde por una organización que comercializaba sus productos a esa Nación, habiendo declarado a sus oficinas comerciales en Praia.
Lo pescaron con evidencia suficiente que no supo ni pudo justificar logrando incautar gran cantidad de Jaulitas diseminadas por toda la casa.
La evidencia fue suficiente para detenerlo, acusado de encabezar una banda internacional que exportaba Cardenales como Gallinas Leghorn.
Con un sello que rezaba MIVM, simulaban en números romanos el origen de la banda “MADE IN VILLA MAIPU” y con eso enviaban a Praia un cargamento por semana de Pajaritos diminutos como gallinas ponedoras, que la gente de allí compro abonando en Euros, para alimentar a su población.
Como la cantidad y dimensión de los huevos producidos no eran suficientes, para una tortilla, sospecharon que algo raro pasaba con esas gallinas.
Pero lo que enfureció al Ministro de Relaciones Exteriores y culto de la Nación de la denuncia recibida, no fue el cambio de identidad de las aves, sino la evasión al fisco perpetuada.
Ya que por cada venta realizada, ofrecía un adicional por cantidad, que constaba de una rifa por una ristra de Chorizos y una mesa al  lado del escenario, en los próximos carnavales de la Sociedad de Fomento de la que era parte de la comisión directiva.
La justicia lo condenó a 30 días de trabajo voluntario en la comisaria.
Lo primero que hizo fue pedir una Biblia e hizo escuchar a quien quiera “YO CREO EN DIOS Y EN LA JUSTICIA”
Luego de purgar su pena cuentan sus allegados, que esa dura experiencia lo transformó.
Pero aun así costaba creerle al mono.
Porque después de quedar al descubierto el negocio clandestino de la venta de ubicación de privilegio en los carnavales  y del cambio de identidad de aves que las comadres le sabían, temían que la  predica fuera una cortina de humo para esconder detrás su nuevo negocio… la conversión de los ciervos…

jueves, 30 de julio de 2015

Misino

Seguiré adelante

Como sea… llegaré a encontrar el camino que me lleve al origen de mí existir. Para saber porque me condeno el destino a dar amor sin pedir y no me quiero morir esperando a que me quieran

Porque prefiero vivir condenado por el destino amando sin nada pedir

lunes, 27 de julio de 2015

Entimema


Esquilma los bordes salientes d
e expuestas ilusiones, la presencia ausente de silogismos carentes, hiriendo de muerte al duende que anima utopías inconscientes 
Lema que ha de resolver si seguir soñando quiere, el hombre orientar sus velas debe en busca de un horizonte donde no existan mercaderes pretendientes, en nombre quien sabe de que apoderarse de su mente

sábado, 25 de julio de 2015

Detvardu

Otra vez me encuentra el momento, tratando de acomodar en letras las palabras que traduzcan todo cuanto silencio.

Intento, una y otra vez, exponer y ordenar, aun alterando la cronología, de todo cuanto tengo para decir; y una vez más la emoción boicotea las intenciones del corazón.

Tiemblo como un chico. Me doy cuenta. La pureza del sentir oculto, sonrojan mis mejillas, dando cuenta de la inocencia de la profundidad de donde proviene.

La realidad lo sabe y me hace sentir su rigor.

Se hace presente con su crudeza, y me exige sea digno y este a la altura de la situación.

Me hace preguntas. Sabe que le puedo dar una respuesta. Me la exige.

Pretende que al fin los sueños, expongan su examen final, y echen a luz su verdad, plasmando de modo sincero y genuino todo cuanto  guardo en mi alma desde siempre.

Parece que no puedo encontrar el momento, o la naturalidad del fluir de las palabras sinceras, que validen la intensidad y la intención; con la mirada; con la respiración, con la historia. Pacté con la realidad, la manera y entonces empiezo…

Siempre fui un convencido, de las causas.

Aunque, de tanto en tanto me revelé contra ellas y los elementos que las componían, porque sentía asfixia, o eran versiones encontradas a mi alma.

De chico era así. Evidentemente, la fuerza gravitatoria de mi Mamá fue un factor influyente para que así ocurrieran las cosas. Me enseñó la virtud de la paciencia, y la sabiduría del silencio, que busque siempre en la lectura y en la música, y sobre todo en la reflexión interior.
Fue mi Madre, la que orientó mi alma, y le dio a mi corazón, el gusto por el buen gusto, por lo bueno, por lo sano y por lo justo.
Mi vieja me llevó de la mano, en todo cuanto hice en mi vida. Así que mi primer amigo barrial, lo hice de la mano de mi Mamá, y el guiño pícaro por aquella chica que desvelaba mis sueños, me hizo saber, que no se le escapaba nada, porque le basto con mirar a mis ojos, para saber, que sentía mi corazón.
El sentimiento que nace en mi Barrio. Mi casa de la infancia.
Era mi fortaleza. Tenía todo lo que necesitaba. Jardín al frente. Fondo atrás. Patio, Parrilla y un cuartito en el fondo, que era el lugar donde cimente mis sueños, y jugué a jugar
Los chicos del Barrio, conjugaban un arpegio notable de notas que a la vista parecían desafinar, pero entonaban melodías sin distorsionar. Todos de distintas edades. Todos de la misma extracción social. Todos distintos. Todos parecidos. Jugábamos a las mismas cosas, sin planear días y horarios y todos sabíamos cómo y cuando
El sentimiento pasa por la escuela primaria. Allí sí hubo un pentagrama de notas, dulces y suaves, representadas por chicos que fueron maravillosos, para mi vida.
No exagero en nada, si digo que era una comunidad. Comulgábamos con la misma manera de vida. Te dabas cuenta, porque las Mamás;  te esperaban todas, en la puerta del cole, a la salida; te revisaban los cuadernos ¡¡¡¡ahí mismo ¡!!, al contado.
De los chicos de aquellos años, hay un común denominador. El amor
Los puedo nombrar a todos y cada uno; los llevo sellados a fuego en mi alma; ellos lo saben. Tenemos, tuvimos, y vamos a tener, esa comunicación sensorial, mística, que nos permite mantener el fueguito encendido, aunque no nos veamos; tan solo porque el sentimiento, es el cimiento. Esta tan sólidamente construido, que nos alberga a todos.
Nada melló aquel amor. Ni siquiera la partida a otros horizontes, que dejo el alma vacía y el corazón roto.
Mi vieja vio en mis ojos lo que sentía y contuvo al chico triste.
Supo que mi falta de palabras ocultaba un sentimiento puro, alimentado entre suspiros y dulces miradas, que volvían una y otra vez, en busca de su recuerdo…para alimentar una esperanza…
Sera tal vez por eso que confío en el amor.
El mismo que guardo desde siempre en silencio.
Porque se que al final del camino, aquellos sueños se harán realidad… el silencio se transformará en palabra… los suspiros en Abrazos y las miradas en Besos…

Yo, El, Mi, Soy

Pastoreando

El paisaje no es pasivo si aprendamos a habitarlo. Pertenecer sin más que ser lo que cada uno es. La paz se alcanza cuando aceptamos que som...

Heme aqui