lunes, 22 de diciembre de 2014

Un Canalla suelto en Buenos Aires


“No sé si te avisaron pero por las dudas te paso el tema…”

Apenas recibió esta frase por correo electrónico, la consideró una sentencia; una ejecución que no merecía, y como quien protesta un fallo de la Justicia, Jorge me llama desesperado: “Che…!!! Decime, a vos te parece ¿?”

No supe que contestarle.

Todavía estaba en capilla por aquello del afano de los arcos y sentía que si debía responder, tenía que estar seguro de lo que iba a decir.

Como mi silencio lo agredía, me busca por el lado de la amistad…. “VOS SOS MI AMIGO, DECIME ALGO ¡!???”

La verdad es que Jorge, estaba confundido más que molesto. No terminaba de caer porque fue destinatario de esa frase categórica a modo de orden.

Pensándolo bien, tal vez lo que le molesto, fue que se lo dijeran así, sin consultarlo, carente de tiempos para el análisis. Conociéndolo, seguro que lo que le jodió fue que venga de una mano contraria a la que el acostumbra a transitar.

Todo esto pensaba yo, mientras Jorge seguía purgando su desconsuelo

Tengo esa costumbre de colgarme cuando me hablan. Es uno de los motivos por los cuales los más cercanos me buscan, para ser escuchados. No es que no presto atención. Todo lo contrario. Me basta solo el título o la introducción, para adentrarme en mi ser, y buscar una respuesta para dar.

Pero adquiero un estado de insomnia pelotuda, que parece que estoy sobrando la situación; pero nada de eso; y menos con tipos como Jorge que cuando acuden a uno, es porque realmente algo paso.

Ahora…el hecho que navegue en las profundidades del pensamiento, no quiere decir que lo que vaya a decir sea brillante…..

Me animo a un comentario…. “pero vos no sabías nada…??”

Como la otra vez, su silencio me hizo saber que equivoque la respuesta…

Para resarcirme, entonces mando otra….. “Bueno, no debe ser para tanto…”

Chau…eso hizo, que mis acciones bajaran estrepitosamente. A su silencio, se sumó, un suspiro que me hizo saber que si no me insultaba era por el aprecio que guarda por mi persona…

Con la voz calma de aquellos que evitan cagarte a trompadas, me explica…

“Querido amigo…no puede ser que esta persona, me venga con este mamarracho faltando un día para la reunión”

Ahora recién entiendo todo.

Jorge es Rosarino. No solo es Rosarino: Es canalla…!!!

Lo que hace que tenga una sensibilidad especial para cuestiones ligadas al buen gusto, a lo atildado de su exponencia, y la calidad de su labor.

Caí en la cuenta y entonces sí, expuse lo mejor de mi repertorio: “Jorge, querido amigo mío….no te olvides de la picardía, de la pausa, de la reflexión…”

Notable. ¡!! Quedó atónito. Su estado merecía la atención del SAME GRATIS de por vida.

Confieso que me asusté. Pero enseguida recupero el habla, balbuceando un  gutural… “And%&#% a la Pu%$$%# que te Par%&&#&” que por supuesto no era en agradecimiento a mis impulsos gramaticales.

Atento a que sigo sin cazar un tono me obliga a que exprese en letras (habida cuenta mi incapacidad de entendimiento vocal), lo que quiero expresar sobre el tema.

No porque considere que sea yo un buen escritor, sino argumentando que “VOS CORRES CON VENTAJA”, derivando mi capacidad literaria y otorgando todo el mérito al ámbito donde trabajamos y a las personas, que nutren las historias que uno cuenta..

Ante tamaña sugerencia de alguien que proviene de la tierra del padre de Inodoro Pereyra, no tengo más que dar lugar a la prosa criolla que dé lugar a la esperada justicia que Jorge reclama

En primer lugar dejar en claro, que dotaré a las líneas que a continuación detallaré, de la imparcialidad necesaria para que la objetividad pese por sobre mi incondicional afecto a quien solicito mi intervención.

Segundo. A los efectos de lograr una presentación lo más cercano a los estrados tribunalicios, me erigiré en el Abogado defensor (En adelante la defensa), de Jorge (en adelante el Avisado)

Aclarado esto, me dirijo ante el Sr. Juez y debo advertir como La Defensa, que al tomar lectura de la frase recibida por El Avisado, la misma está dotada de mal intención subliminal subyacente, con el único objeto de “sacarse el sayo” y embocárselo a otro

Aunque vulgar, la expresión resulta la evidencia objetiva de lo acontecido, y deja expuesta la malicia y animosidad del remitente, y es por esto, que solicito a su Señoría, establezca la pena de máxima rigurosidad para la expresión castellana, que significa realizar 1000 cuadernos de caligrafía en Latín, y escribir a mano en 50 cuadernos de 100 hojas “DEBO HACERME CARGO”

Además, su Señoría, quiero dejar establecido que la frase sienta precedentes de violencia dactilografía, y sugiero retirar las comillas de todos los teclados, porque le otorgan un énfasis que propicia la agresión.

Pretendo que se establezca una investigación profunda, sobre todos los términos que componen la frase, porque no sabemos Que se esconde tras su inocencia aparente ¿? 

Si descompone la oración, puede encontrarse un peligro latente, escondido detrás de oscuras pretensiones, que de apoderarse otro de la citada estrofa, puede resultar fatal para la lengua castellana.

Imagínese usted su señoría, que usted reciba en su despacho un recado por télex del Penal de Mercedes, citando “Sr. Juez, NO SE SI LE AVISARON, PERO POR LAS DUDAS LE PASO EL TEMA”

Seguramente Ud. no tenga claro, si se trata de un motín, de una invitación para celebrar el día de San Valentín con los reclusos del pabellón de travestis, o si es requerido Ud. para mediar en una disputa entre el Director del Penal y el cabo de guardia, por una partida de ajedrez disputada en un tablero de damas..

Por último su Señoría, como La Defensa, exijo una indemnización de carácter moral, para satisfacer la demanda del Avisado, que implique un resarcimiento a su honorabilidad ultrajada, por esta ofensa. Por lo que propongo se declare desierto el pozo del quini 6 de esta semana, habida cuenta que el Avisado no pudo acercarse a la agencia de la que es habitué, a realizar su jugada,  por la conmoción que le causara la recepción de semejante título.

Cierro mi alegato, y vuelvo a Jorge, ya en su figura civil.

Lo encuentro sereno, como siempre. No me muestra su perfil emotivo, que me haga saber su satisfacción o desagrado respecto de mi defensa.

Tal vez, porque en el tiempo que me tomé para desarrollar mi exposición, no pudo detenerse para deleitarse con el histrionismo pasional con el cual exprese lo que sentía.

Claro, justo en ese momento, en ese preciso momento, estaba respondiendo el mensaje con términos adecuados a la ocasión: “ME ENCUENTRO FUERA DE LA OFICINA”. Sonrío. Levemente se reclinó sobre su asiento, y me dijo Te quiero mucho (en lo más profundo de mi ser…agradecí que Jorge haya recibido ese correo…..)

martes, 2 de diciembre de 2014

Alguien espera por vos (Poema sin Rimas)


Mágico

Fue aquel momento

Único

Que mis ojos encontraron

Tu mirada

El tiempo detuvo…solo fuimos vos y yo

Donde

Sorprendidos nos dejamos llevar

Hasta

El lugar que el destino

Tenía

Reservado para nosotros

Entonces……

Mágico fue aquel

Momento

Único que mis ojos

Encontraron tu mirada

Mi amor…

Al fin supo que alguien lo está esperando….

 

sábado, 29 de noviembre de 2014

Klaus Fischer

El jueves 7 de abril de 1921 a la hora 02:51, llega al puerto de Buenos Aires el barco de Bandera Italiana AMBROSIANA I, propiedad de los Hermanos Monge

Esa madrugada, un joven Austriaco, piso tierra Argentina por primera vez en su vida. Había recorrido un largo periplo, y su rostro no ocultaba los signos del cansancio, detrás de sus bigotes finamente y prolijamente rasurados, que solo ocupaban un cuadrado debajo de su nariz.

Cabello muy corto, y mechón acomodado con fijador, pasó por la aduana  para identificarse. Presentó su pasaporte, y con acento germánico expresa su nombre: KLAUS FISCHER

Se escuchó la estampa del sello, y luego de posar para una foto, le dieron el permiso de ingreso al País.

Camino hasta llegar a un conventillo. Se alojó en una habitación, que la propietaria le mostro, con vista al riachuelo, el inmueble ubicado en Pinzón 840

Cuando amaneció y luego de higienizarse, pasó por el patio, repleto de sogas con ropa tendida, y ahí nomás, la propietaria del inmueble, lo encara, con un mate en la mano. Klaus se quedó paralizado como si hubiera visto una imagen por él ya conocida.

Con las pocas palabras que aprendió durante el viaje en Barco, agradeció el obsequio con un gesto y esquivó a la mujer para salir a la calle.

Necesitaba conseguir dinero, y para eso debía encontrar un empleo.

Nadie sabía nada de Fischer, solo su procedencia. Pocos, sabían en verdad, el motivo, por el cual había decidido optar por un País tan lejos de su tierra.

Regreso por la noche. Muy tarde. Golpeó fuertemente la puerta, porque no tenía llaves para abrir. La propietaria con una bata y la toca luciendo en su cabeza, le abre con cara de pocos amigos, y de muy mal modo, le muestra un cartel, colgado a modo de reglamento, donde se apreciaba claramente el horario que el establecimiento permanecería abierto, y algunas otras cosas más, tales como NO SE PODRAN RECIBIR VISITAS, fuera del horario permitido

Al igual que la mañana, Klaus se quedó mirando (porque no entendía nada de lo que le decían), y por respeto, esperó a que la propietaria termine con su enojo para retirarse a su habitación del primer piso por escalera metálica, con vista al riachuelo.

Abrió la ventana para ventilar un poco, el húmedo olor a encierro, y se apoyó en el marco a mirar la luna, mientras fumaba un puro.

Quien sabe, donde se fueron sus pensamientos, pero tuvieron que volver de repente, con los golpes de la puerta. Al abrir, se encuentra con el malevo Pardini, que ocupaba la pieza de al lado, con el pucho en la boca, pañuelo al cuello, solapas del saco levantadas, un zarzo de acero luciendo en el anular derecho, y el funyi levemente inclinado para ocultar su rostro.

Lo estaba invitando a acercarse a la habitación del guapo Correa, y en la jerga de los conventillos, negarse es ganarse una puntada en las sombras de la noche.

A diferencia del trato que le dispensó a la Mujer, Klaus aceptó sin necesidad de hacerse entender, más que con una indicación con su mano, para que el Malevo se haga a un costado, para que pudiera salir por la puerta.

Caminaron por el pasillo, hasta llegar a la pieza del Guapo.

En su interior, se encontraban otras dos personas más, y no se podía ver muy bien, porque había mucho humo de cigarrillo y todas las ventanas cerradas.

El malevo Pardini, lo apura para entrar y enseguida cierran la puerta con dos vueltas de llave y tranca.

Le ofrecen un trago. No sabe que es y no sabe preguntar, pero acepta. Bebe rápidamente la pequeña copa y se queda en silencio. La grapa le resultaba agradable, y lo amigaba con sus ocasionales anfitriones.

Corren las horas, los puchos se comparten, y las botellas llegan al número de 6, cuando el sol le hace saber al Guapo Correa, que ya es tiempo de terminar. La vieja, está por aparecer en  cualquier momento, y si llega a ver que se juntaron en una pieza, haciendo las cosas que el reglamento prohíbe, va a llamar al policía de la esquina, y no quiere otra contravención que lo vuelva a encerrar en la penitenciaría Nacional.

Esa noche Fischer, aprendió varias frases y palabras que le serían de mucha utilidad para hacerse entender. No las aprendió de los mejores maestros, pero ya no pasaría por situaciones sin saber que le decían, sin entender nada.

También algo cambió en su persona. Ya no se levantó temprano, para salir a buscar trabajo. Una palabra le quedó dando vueltas en su cabeza: MINAS

Para la noches sucesivas, ya no hizo falta que lo fueran a buscar a su habitación.

Se acercaba solo, hasta la habitación convertida en garito, llevando consigo la grapa y los fasos.

En la medida que incorporaba la prosapia nocturna, iba largando prenda.

Una noche Conto porque se fue tan lejos.

Klaus, tenía participación política, como secretario de actas del partido Obrero Alemán, país donde estaba radicado.

Había nacido en 1899, en Austria, y cuando apenas tenía 12 años fueron a vivir a Alemania, junto con sus Padres, y un primo suyo, también austriaco, de nombre Adolfo, nacidos ambos el mismo año.

Conforme pasaron los años, Klauss y Adolfo, compartían todo. Tiempo, espacio, familia, menos las ideas

Por ese motivo, Klauss, le propone a su primo, que se afilie al Partido Obrero. Eso fue en 1919, y resultó ser el principio de su fin para Fischer.

En poco tiempo, Adolfo se apoderó del partido y cambió las ideas de su plataforma. Lo desplazó a Klaus de su cargo y elaboró como estandarte del partido una Cruz Esvástica, y le cambió el Nombre, por Partido Nacionalista Nazi. Para peor cortejaron la misma mujer, llamada Eva Brown, y eso alteró el inestable carácter de su primo, y por eso se tuvo que escapar. Porque sabía que lo enviaría a prisión.

Al embarcarse, supo de la Argentina de boca de su propio primo, que tenía conocimiento de nuestra Patagonia, porque estaba en la búsqueda de la fuente del poder, y leyendo escrituras celtas, tenía entendido que el Cáliz estaba escondido en nuestras tierras.

Sabiendo ahora quien era Klauss y como escapó de su Primo, fue ayudado a instalarse y le otorgaron un lugar privilegio en el hampa.

Una noche en lo de Hansen, en 1933, acuchillo a tres tipos que estaban molestando a una copera. Luego de ese episodio lo contrataron para que haga seguridad Nocturna en el local, siendo el primer patovica de Buenos Aires.

Se ganó la confianza de los dueños y le permitían quedarse en una pieza, al fondo, para que no tuviera que viajar hasta el conventillo

La gente ya lo conocía y su fama se había ganado un lugar en la noche porteña; lo llamaban el ALEMAN, porque les resultaba complicado pronunciar su nombre y apellido, exactamente tal, como este lo hacía porque seguía manteniendo el acento, a pesar que ya hablaba en criollo

En una reunión de corte privado, no debía permitir el ingreso de desconocidos al lugar. Para ese momento, ya lucía como aquellos del conventillo y en su cintura calzaba, además de su faca, un revolver.

Llega hasta el lugar un coche con un pesado, que pretende acceder.

Se pone frente a Klaus y le empuja, intentando amedrentarlo, cayendo al piso y ensuciando sus prendas. Para cuando Fischer recupero la vertical, el pesado tenía dos tiros en su cuerpo provenientes del arma de Klauss.

Eso incrementó aún más la fama del austriaco, que se ganó el respeto de los guapos y malevos, ampliando su territorio a otras zonas.

Cuenta el corto Martínez, que cierta vez, un grupo de señoritas, que debía trasladarse desde Palermo, hasta la Ciudad de La Plata, solicitaron a Klaus, que las acompañe, para estar más seguras. Siendo el primer Seguridad Privada de Buenos Aires.

Allí fue, donde pasó. Donde nace la leyenda

Aquella ciudad, estaba homenajeando a su fundador, recientemente Fallecido, Don Dardo Rocha, y habían contratado a un grupo de señoritas, para distracción de los políticos de la época, muy vinculados a la Gran Bretaña.

Quienes estaban allí presentes, estaban creídos que las damas eran de compañía y Klaus quien las regenteaba.

No existía nada que impedía el libre comercio de un rato de placer, por unas monedas; así las cosas, uno de los más emblemáticos representantes de la pacata sociedad hípica, quiso sobresalir entre todos, haciendo gala de su excelsa pronunciación y se dirigió a Klaus Fischer, como CAL FISHO (con horrenda fonética y peor pronunciación), para conocer la tarifa por los servicios de las Señoritas.

Fischer, tomo como una falta de respeto la mala pronunciación de su nombre, mucho más que la consulta por el intercambio placentero temporal, y arremetió al pacato, clavando un puntazo a los neumáticos de su rodado.

Dieron intervención a las fuerzas policiales, porque un extranjero agredió a un miembro de la alta Sociedad.

Radicada la denuncia, como “LESIONES MORALES y DAÑOS MATERIALES OCASIONADO POR EL SR. CAL FISHO, en CONTRA DEL VENEMERITO SR. JUAN CARLOS CASTELAR HAEDO MORENO MERLO, quien ACUSA AL SR. CAL FISHO DE HABER QUERIDO OFRECER LOS SERVICIOS DE UNA DELAS SEÑORITAS por el Regenteada”

Lo que le valió 30 días de arresto, en una celda de Atalaya, cercano a Magdalena.

Cuando quedo en libertad, regresó a Palermo y para ya entonces era llamado CAL FISHO, hasta que la deformación expresiva  lo llevo a pronunciar como CAFISHO

Desde entonces, se estableció el artículo 8.40 en el código de contravenciones,  para tratar cuestiones referidas a la prostitución. Dicho número surge de la denuncia radicada en La Plata, cuando Fischer menciona la dirección donde habita, como Pinzón 840; en virtud de tamaño desacato, la justicia citó ese número como evidencia del origen del mal proceder de este extranjero, que no conforme haber sido expulsado de un honroso partido político Germano, cuyo líder agradaba a los políticos Argentinos, sino que continuó con su mal accionar en esta noble tierra.

No pudo aclarar el mal entendido. La confusión que generó el proceder artero y mentiroso de ese político, tuvo el mismo argumento que el que utilizara su primo, en aquella oportunidad, en la que tuvo que huir.

Klaus, cayó en desgracia y no tuvo siquiera el apoyo de los Guapos y Malevos que ya no le abrían la puerta. Desapareció una madrugada con destino incierto y nunca más se supo de él.

Desde ese momento, para el acervo popular, la figura de quien vivía de las minas, se conoció como CAFISHO.

Tiempo después a la desaparición de Klaus, se supo que el distinguido político fue descubierto por su esposa, acompañado en su cama por  una prostituta y el primo de Fischer se pegó un tiro en 1945.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Pregunta Respondida

Todavía le pregunto a Dios

 Porqué me alejó de vos
 
No me responde

 

Un disparo certero

 Hirió de muerte mi alma y cortó las alas

De mi libre volar y aquel joven corazón

Quedó mudo de sentir

 

Naufrago de un recuerdo

Anestesiado del dolor

 Surque los mares del silencio

 Buscando en cada rincón

Donde quedaron mis sueños

Donde quedó mi amor

  

Sentí morir en el olvido

 Supe el precio del desprecio

 Aprecié el valor de la nada

Pude ver las estrellas desde

 Lo profundo de un pozo……

 Jamás deje de pensar en vos

 
 
Captor de mi esencia

El destino, me otorgó la libertad

 Cegado por el desamor

 Crucé la línea aquella

Para volver a ver tu luz

 Paralizado por el miedo de creer

 Que el tiempo haya sido en vano

 Temblé cuando te vi

 
Tu luz aclaró mi ceguera

 El brillo de tus ojos curó la herida de mi alma

Y tu amor….hecho a volar a mi viejo corazón
 


Todavía le pregunto a Dios

 Porque me alejó de vos
 
Me responde.. Noche tras Noche
 
Cuando encuentro el sueño soñando con vos

 

martes, 25 de noviembre de 2014

Doxa de un Centauro


No dirá nada, si nada tiene para decir

Tiene cosas muy guardadas dentro de sí que jamás verán la luz

Pero no te confíes de su silencio. Es cuando más habla

El cargoseo le molesta. Déjalo en Paz

Le gusta compartir con amigos, pero necesita un espacio para su soledad

Es observador, fisonomista y analista pero mucho más siente

Tiene sentido del humor

Es pasional e intuitivo y se deja  llevar por su espíritu

ES LIBRE. NUNCA lo quieras encerrar

Sabe esperar. Es paciente

Es fiel a sus convicciones y a su FE, pero mucho más a sus sueños

Es decidido. Jamás vuelve sobre sus pasos

Es buen orador de las cosas que sienta decir

Se va a entregar por completo. No lo manejes.

Te va a escuchar atentamente. Te va a mirar a los ojos

Siempre te va a responder la verdad

No te va a pedir nada; pero espera que te des cuenta de su necesidad

No lo traiciones ni le mientas.

No juegues con su esencia

Las injusticias lo rebelan

No quieras resolverlo como un acertijo.

No quieras acomodar su impronta, ni pretendas combatir su idealismo

Tómalo o déjalo. Pero nunca lo ignores

No es rencoroso. PERO TIENE MEMORIA. NUNCA OLVIDA

Es transparente y dócil. No lo ataques ni le seas hostil

Es fiel a su raíz, a sus recuerdos y a su historia

Necesita mucho de poco, para tener todo

Transita el presente de camino al FUTURO

Pretende vivir Feliz y Morir en Paz

Yo, El, Mi, Soy

Pastoreando

El paisaje no es pasivo si aprendamos a habitarlo. Pertenecer sin más que ser lo que cada uno es. La paz se alcanza cuando aceptamos que som...

Heme aqui