jueves, 8 de enero de 2026

Veo dos

La brecha entre lo que se dijo y lo que se quiso decir, es la dimensión que existe entre lo que se escuchó y lo que entendió. La extensión de la expresión abarca la comunicación y la comprensión.

Por caso. Puede decirse “BUEN DIA” siendo de noche sin inconvenientes. Pues es, meramente una expresión de deseo y no una afirmación que sea de día… y no tiene ningún aditamento que modifique o altere la comprensión del saludado… salvo que reciba como respuesta “¿MUY BIEN y USTED?” con una base discordante y manifiesto cortés que descoloque a aquel “BUEN DIA” que obligue rápidamente acudir al recurso extremo del siempre bien ponderado “ACA ANDAMOS” que poco dice, pero deja a la imaginación del respondiente en estado pensante

Todo esto, si no tercia, la peor de las expresiones “QUE SE CUENTA”, que dicha al unísono, suena como… habla vos primero, porque ahí se desata la tormenta perfecta, el peor de los abismos; el del juego de miradas y las conclusiones erradas.

Tal este caso, donde sin mediar pregunta, una de las partes larga la temida respuesta: “FUI YO” haciéndose cargo de un hecho del cual no hubo testigos. El emisor, acusó recibo, angustiado y sin palabras ante semejante confesión y porque no con vergüenza, le resultaba imposible de creer que aquel destinatario supiera algo que le había ocurrido a él.

Embriagados de emoción, ambos habían orinado fuera del mingitorio

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