Acuciado por la tribu de los sinsueños, tuvo que enfrentarlos y someterse a su feroz interrogatorio. Un listado en blanco de reclamos que no entendían los llevaba a perseguir a todo aquel que era diferente.
“Qué más puedo decir” exclamó el acusado, rodeado
por la turba enardecida, y enarboló su bandera: Lo único que tengo por seguro
son mis confusiones
Esas palabras sentenciaron su condena siendo
conminado a pasar el resto de su aire en la isla de los ausentes “HASTA QUE LA
SOLEDAD DOBLEGUE SU ALTRUISMO”
Con los años, la soledad se apoderó del
planeta y la tribu de los sinsueños, quedó a la deriva en el mar de lo incierto.
Solo había vida en la isla de los ausentes y hasta allí los llevó el viento,
cargando sus penas y sin certezas más que sus confusiones… Las mismas que alguna
vez sentenciaron y que finalmente transformaron en certezas cuando la realidad puso
a prueba lo que no tenían… sueños
La condena apresurada de los prejuicios y
la creencia que la verdad esta de un solo lado nos define. Es que mientras que
algunos dudan de su fe, mientras brindan todo lo que tienen, muchos rezan a su
Dios solo para ellos…

La magia de las palabras.. y no te la enseñan en la school... como sentir a la distancia (espacio-tiempo), hasta incluso cuando las mismas quedan el resto de sus días impregnadas en algún lugar...
ResponderBorrarEl mundo esta plagado de "algunos lugares" que a su vez, es el refugio de quienes sienten vivir siendo, haciendo y construyendo un mundo mejor. Un abrazo Pablo Querido
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